Traumatología Regenerativa

Factores de crecimiento o plasma rico en plaquetas (PRP)

¿Qué son los factores de crecimiento o PRP?

Los factores de crecimiento plaquetarios o plasma rico en plaquetas (PRP) son un tratamiento regenerativo utilizado cada vegada más en cirugía ortopédica y traumatología para el tratamiento de diversas lesiones

Este tratamiento aprovecha las propiedades regenerativas de las plaquetas del paciente para estimular la reparación de los tejidos lesionados (cartílago articular, tendón o ligamento).

Esta terapia regenerativa no solo favorece una menor inflamación de los tejidos, sino también una disminución del dolor i una aceleración de la curación de las lesiones. El uso de factores de crecimiento también favorece la cicatrización de los tejidos y por lo tanto permite acelerar la recuperación después de las intervenciones quirúrgicas.

¿En qué situaciones podemos usar los factores de crecimiento en el campo de la traumatología?

El PRP puede utilizarse en casi cualquier articulación del cuerpo (rodilla, cadera, hombro, tobillo).

Actualmente existen dos situaciones en las que se pueden aplicar los factores de crecimiento:

  • En la consulta de forma ambulatoria combinando con fisioterapia y/o rehabilitación si se precisan.
  • En el quirófano como adyuvante a la intervención quirúrgica. Se ha observado que su utilización mejora los resultados ya que favorece una menor inflamación de los tejidos y una mayor rapidez en la recuperación porque mejora la cicatrización y reduce el dolor postoperatorio.

Lesiones del cartílago

Las articulaciones están revestidas por cartílago articular. El tratamiento con factores de crecimiento estimula la reparación de las áreas desgastadas.

Pre-artrosi o artrosis inicial

La lesión del cartílago articular puede evolucionar a artrosis. En el caso de la artrosis inicial, el tratamiento con PRP, puede servir para mejorar el dolor y la funcionalidad de la articulación pero no para regenerar.

Lesiones del menisco

El menisco es una estructura de consistencia gomosa que se localiza en la articulación de la rodilla y que actúa como amortiguador de los impactos. Su lesión comporta un funcionamiento inadecuado de la articulación de rodilla. El tratamiento con PRP favorece una recuperación más rápida y eficaz después de una intervención quirúrgica de menisco mejorando la cicatrización y disminuyendo el dolor postoperatorio.

Lesiones tendinosas, musculares o ligamentosas

Los tendones y ligamentos son estructuras que ayudan a la movilización y estabilización de la articulación. Su lesión comporta un funcionamiento inadecuado de la articulación. El tratamiento con PRP ayuda a acelerar la cicatrización y por tanto permite una curación más rápida y disminuir los períodos de recuperación.

¿Qué beneficios tiene el tratamiento?

El tratamiento con PRP puede tener un efecto antiinflamatorio, analgésico y/o regenerativo:
  • Reduce la inflamación
  • Potencia la regeneración de los tejidos
  • Promueve la producción de colágeno
  • Disminuye el dolor
  • Mejora el flujo sanguíneo y suministro de oxígeno
  • Disminuye el tiempo de cicatrización
  • Acelera el proceso de recuperación

¿Como se obtienen los factores de crecimiento?

El PRP se obtiene a partir de una extracción de sangre del propio paciente. Una vez obtenida la muestra de sangre, a través de una técnica de centrifugación, se separa el plasma rico en factores de crecimiento. Estas proteínas esenciales son las responsables de estimular la regeneración y la reparación de los tejidos. Una vez obtenido el producto, se inyecta directamente en la zona lesionada.

El tratamiento con PRP es un procedimiento sencillo, seguro y mínimamente invasivo que se realiza de forma ambulatoria.

  1. Se extrae de forma ambulatoria una pequeña cantidad de sangre del paciente similar a una analítica común.
  2. La muestra obtenida se centrifuga para obtener el plasma rico en plaquetas.
  3. El PRP se inyecta directamente en la zona lesionada.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas inyecciones de PRP se pueden realizar?

Un tratamiento acostumbra a requerir de 1 a 3 infiltraciones, con un intervalo de descanso de una a dos semanas entre las inyecciones. Este tratamiento se puede repetir cada 6 meses – 1 año.

La infiltración no es un proceso doloroso. Una vez realizada la infiltración del plasma rico en factores de crecimiento el paciente tendrá que realizar reposo y no realizar actividad deportiva ni ejercicio durante las 24-48h posteriores. El primer día de la intervención se aconseja aplicar gel en la zona tratada durante 10 minutos cada 3 horas y es normal experimentar sensación de inflamación durante el primer día del tratamiento. Una vez transcurrido este tiempo el paciente podrá realizar vida normal.

El PRP puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. La mayoría notan una mejora mantenida durante un período de 6 meses a 1 año. Los resultados también varían en función del tipo de lesión y del estado general del paciente.

El tratamiento con PRP es un procedimiento sencillo, mínimamente invasivo y que se realiza de forma ambulatoria. Este tratamiento tiene un bajo riesgo de reacciones adversas o complicaciones al utilizar el plasma del propio paciente.